La curva de la felicidad: lo mejor viene después

¿Y si el tramo más difícil de tu vida ya quedó atrás… o está a punto de hacerlo?
El economista David Blanchflower analizó datos de más de 130 países y encontró un patrón que se repite casi en todas partes: la satisfacción con la vida no avanza en línea recta con los años. Dibuja una U.
Empieza alta en la juventud, va bajando poco a poco y toca fondo alrededor de los 47 o 48 años. Después, vuelve a subir.
No es casualidad. A mitad del camino se acumula todo: los hijos, los padres que envejecen, la carrera en su punto más exigente y las expectativas que no se cumplieron como imaginábamos.
Lo interesante es lo que pasa después. Con los años nos comparamos menos, ajustamos lo que esperamos y empezamos a valorar lo que sí tenemos. La subida no llega por suerte: llega porque cambiamos la forma de mirar.
En la midelescencia®, esta curva es una buena noticia. Ese momento en que todo parece cuesta arriba no es una señal de decadencia. Es, muchas veces, el punto exacto donde empieza la recuperación.
El fondo de la U no es el final. Es el punto de giro.
Si sientes que estás ahí, quizás no estás cayendo. Quizás estás a punto de empezar a subir.
La Segunda Mordida®
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